Gatos callejeros...
gatos callejeros
La lluvia cae con fuerza esta noche sobrelos ocres tejados dando vida al musgo y yerbas que en ellos se crían, los relámpagos iluminan por unos instantesun cieloanubarradoy por unsegundo su blanca luz deja ver la silueta del gato... guarecido bajo unos aleros, esperando tranquilamente a que cese el aguacero, una gota resbala por sus bigotes, inmóvil, dormitando, guardando energías para después... tan sólo sus pequeñas orejas se mueven por instinto cuando truena la tormenta. Siempre me han llamado laatención estosgatos callejeros, despreocupados y noctámbulos, libresen su mundo de tejados y chimeneas, en busca de alguna presa... o de alguna felina compañera con la que hacer el amor furtivamente a la luz de la luna en las templadas noches de primavera. Ellos no son de nadie, han renunciado al calor del hogar, a la mano humana acariciadora, al sustento enlatado de carne muerta, son independientes y su estado de vida es, aunque cerca del hombre, salvaje.
